¿Cómo será el TLC bilateral en tiempos del magnate?

Artículo del periodista Gabriel Forero en La República del 19 de Enero de 2017 sobre el TLC entre EE.UU. y Colombia

En Asia, Europa y América Latina la mayoría de los televisores, computadores y otros dispositivos tendrán algo en común: sintonizarán las palabras del recién posesionado presidente de los Estados Unidos, Donald Trump.

Presidentes de compañías, países y economistas estarán tomando nota del discurso del magnate, pues de él se tratarán de inferir las políticas comerciales que tomará el millonario, de las cuales aún se sabe poco.

A la espera de que las directrices de Trump empiecen a mover los hilos del Departamento de Comercio, en Colombia se preguntan cómo será el Tratado de Libre Comercio en esta nueva época sin Barack Obama. A pesar de las críticas y la incertidumbre que se ha generado respecto a Trump, los analistas destacan que el objetivo en esta administración tiene que ser el de mejorar las cifras, pues, desde que se firmó el pacto en 2011 (siendo uno de los tres TLC que se hicieron en la era Obama) las exportaciones del país se contrajeron 56,2%.

La caída del precio del crudo, que le costó al país realizar una nueva reforma tributaria, es una de las principales causas de que específicamente, la balanza comercial con Estados Unidos sea deficitaria.

Entre 2011 y 2013, el dato fue positivo para el país aunque se mostró una reducción, pues se pasó de US$8.991 millones a US$2.777 millones; sin embargo, a partir de 2014 las cuentas han sido deficitarias y aunque se han recuperado, en 2015 la balanza fue de -US$4.928 millones. Y es que no hay que desconocer que el peso que tienen los hidrocarburos en las relaciones es relevante en comparación con el resto de productos exportados.

Entre enero y agosto del año anterior, la categoría de “aceites crudos de petróleo o de mineral bituminoso” movieron US$2.673 millones en ventas. Este monto triplicó los ingresos registrados por el comercio de flores, que fueron de US$733 millones, cifra que a su vez superó la exportación de café que entre los primeros ocho meses de 2016 registró US$599 millones.

Por el otro lado de la balanza, la importación de productos del país de Donald Trump está comandada por la compra de aceite crudo de petróleo, que significó US$2.057 millones; seguida por maíz, con US$616 millones, y de aeronaves como helicópteros y aviones, con US$161 millones. Bajo este panorama es que el magnate asume las riendas de Estados Unidos y esa misma coyuntura es la que determinará lo que suceda durante los próximos cuatro años, en una era en la que desde China y otros países suenan voces en las que se pide a gritos que se combata el proteccionismo.

Pese a esto, los expertos consideran que frente al volumen de las exportaciones de Estados Unidos, que representan 8,34% de su PIB, el TLC con Colombia podría no verse afectado. De acuerdo con el exministro de Comercio, Industria y Turismo, Carlos Ronderos, Colombia tiene la ventaja de que dentro de una política proteccionista el país no es una amenaza.“Lo que se abre es una enorme oportunidad para inversiones que ya no irán a Estados Unidos, por ejemplo, si los chinos quieren entrar a América Latina, Colombia es una buena plataforma”, dijo el experto.

José Roberto Concha, director del Icecomex de la Icesi, señaló que a Estados Unidos no le conviene que se anule el TLC con Colombia porque la balanza para ellos es superavitaria. A la espera de que Trump se pronuncie como presidente y ya no como electo, las apuestas sobre el futuro del TLC siguen abiertas.

Gabriel Forero

La República, Jueves 19 de Enero de 2017

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