¿Tercera o Cuarta Revolución Industrial?

Artículo del Dr. Manuel José Cárdenas en su columna del Portafolio, “¿Tercera o cuarta?’”.

Se ha discutido entre los profesores Jeremy Rifkin, economista, sociólogo y escritor norteamericano, y Klaus Schwab, economista, empresario alemán, fundador del Foro Económico Mundial, si estamos en la Tercera Revolución Industrial o si ya nos encontramos en la Cuarta Revolución Industrial. Para entender mejor esta controversia es necesario revisar en detalle lo que ha ocurrido a lo largo de la historia donde las grandes revoluciones industriales se han dado cuando la tecnología se une con un nuevo sistema de energía.

En la Primera Revolución Industrial el carbón y la aparición de la máquina de vapor impulsaron los avances. En la Segunda Revolución Industrial, fue el petróleo, el gas y la electricidad las fuentes de energía que se combinaron con el automóvil y los medios de comunicación como la radio y el teléfono. En esta Tercera Revolución Industrial, seguimos utilizando energía basada en el petróleo y otros combustibles fósiles a pesar de que ha habido un gran avance en cuanto a las energías renovables. El gran motor ha sido la tecnología digital.

Rifkin coincide con Schwab en que la introducción de la tecnología digital en la sociedad durante el último medio siglo ha generado enormes redes interconectadas, cambiando fundamentalmente la manera en que se organiza la vida económica, política y social, así como que la digitalización es el sello distintivo y la tecnología que define a lo que se conoce como la Tercera Revolución Industrial.

En lo que no está de acuerdo es en que pasemos de la Tercera a la Cuarta Revolución Industrial, ya que, según él, se viene una nueva etapa en la evolución de la digitalización con el Internet de las Cosas. “La Tercera Revolución Industrial, la revolución digital, aún no ha alcanzado su enorme potencial, lo que hace que sea demasiado pronto para declararla terminada”. Por su parte Schwab da tres razones por las que los cambios de hoy representan no solo una prolongación de la Tercera Revolución Industrial: Velocidad (no tiene precedentes históricos, las transformaciones ocurren a un ritmo exponencial y no lineal), alcance e impacto de los sistemas.

La gran diferencia de la Cuarta Revolución Industrial del resto de las anteriores es que, esta última no es causa del cambio sino consecuencia. En el caso de la segunda revolución, por ejemplo, ésta produjo como consecuencia la introducción a la producción en masa. Es decir, fue la revolución la que trajo el cambio en el modo de consumo, mientras que la cuarta revolución que se fragua se entiende, en gran medida, como consecuencia de los nuevos hábitos de consumo de las personas. La personalización en masa del producto, es pues, el catalizador del cambio que, entre otras cosas, origina la industria 4.0.

La industria 4.0, también conocida como interconectada, es un concepto acuñado por el gobierno alemán para referirse a la “fábrica inteligente”. De esta manera, las máquinas están conectadas con los sistemas, y éstos a su vez, con las personas, lo que permite una gestión mucho más eficiente de la compañía. Comprende, para mayor claridad, seis tecnologías claves: 1.Internet de las cosas (IoT). 2. Desarrollo de la robótica colaborativa (Cobot). 3. Realidad aumentada y realidad virtual. 4. Estudio de Big Data y Analytics. 5. Impresión 3D. 6. Los sistemas ciber-físicos (CPS)

Manuel José Cárdenas

Portafolio,  21 de julio de 2019

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